Esta grabadora de Philips es una herramienta muy práctica si necesitas registrar clases o entrevistas sin depender de la batería del móvil, que siempre suele fallar en el peor momento. Su diseño está pensado para que no pierdas ni un segundo: basta con mantener pulsado el botón de grabación para que el dispositivo se encienda y empiece a capturar audio al instante. Incluye una memoria interna de 8 GB, pero lo mejor es que tiene una ranura para tarjetas microSD, algo que te salva la vida si te quedas sin espacio en medio de una jornada larga de trabajo.
Cuenta con un micrófono de 360 grados que capta el sonido de forma clara en una mesa de reuniones, aunque al ser una grabación mono, funciona mejor cuando la fuente de voz es cercana o está en entornos controlados. Una función que ahorra mucho tiempo es la activación por voz, ya que la grabadora se pausa sola cuando hay silencio y vuelve a arrancar cuando detecta que alguien habla, evitando que luego tengas que escuchar horas de nada. Además, cada archivo se guarda con un sello de tiempo, por lo que encontrar esa frase concreta que dijeron el martes pasado es mucho más sencillo.
- Capacidad: 8 GB de memoria interna (ampliable con MicroSD)
- Formato de grabación: WAV (PCM sin comprimir para mayor claridad)
- Autonomía: Hasta 70 horas con dos pilas AAA
- Conectividad: USB 2.0 para transferencia directa al PC
- Funciones especiales: Activación por voz y escenas de audio predefinidas
- Dimensiones: 112 x 36 x 16 mm
Funciona con dos pilas AAA, lo cual es un alivio porque, si se agotan, solo tienes que poner otras nuevas y seguir grabando sin esperar a que cargue una batería interna. Es pequeña, ligera y cabe en cualquier bolsillo sin molestar. Quizás el manejo por menús es un poco básico debido a su pantalla de segmentos, pero para el uso diario de tomar notas de voz o grabar dictados, cumple con creces sin complicarte la vida.