Si notas que tu ordenador tarda una eternidad en encenderse o que los programas se quedan pensando, cambiar el viejo disco mecánico por este SSD de 1 TB es la forma más barata de darle una segunda vida. Al no tener piezas móviles, el acceso a los datos es casi instantáneo, alcanzando una velocidad de lectura de 545 MB/s. Es una mejora física que se nota desde el primer segundo, especialmente en la fluidez del sistema operativo y al abrir archivos pesados. La instalación es sencilla gracias a su formato estándar de 2,5 pulgadas, aunque si lo vas a montar en un ordenador de sobremesa muy antiguo, asegúrate de tener un cable SATA a mano.
A diferencia de los discos duros tradicionales, este modelo es resistente a golpes y vibraciones, lo que te da un extra de tranquilidad si lo instalas en un portátil que mueves constantemente de un lado a otro. Utiliza una caché SLC para que las tareas cotidianas, como navegar o gestionar el correo, vayan mucho más rápidas. No es el disco más veloz del mercado para edición de vídeo profesional en 8K, pero para un uso doméstico, oficina o juegos casuales, cumple de sobra sin que el precio se dispare. Además, el fabricante incluye acceso a software de clonación para que no tengas que reinstalar todo desde cero si no quieres.
- Capacidad: 1 TB
- Interfaz: SATA III (6 Gb/s)
- Velocidad de lectura secuencial: Hasta 545 MB/s
- Velocidad de escritura secuencial: Hasta 515 MB/s
- Formato: 2,5 pulgadas (7 mm de grosor)
- Resistencia: Resistente a vibraciones y golpes