Esta báscula de baño apuesta por un diseño sobrio que encaja en cualquier aseo sin dar el cante, especialmente gracias a su plataforma de acero inoxidable con tratamiento antihuellas. Es un detalle que se agradece en el día a día, ya que no se queda marcada cada vez que te subes descalzo al salir de la ducha. Con una altura de solo 18 mm, es lo suficientemente plana para guardarla bajo casi cualquier mueble o dejarla en un rincón sin que estorbe ni provoque tropiezos. Su funcionamiento es muy sencillo: te subes, los sensores de alta precisión calculan el peso y se apaga sola a los pocos segundos para no gastar pilas innecesariamente.
La pantalla LCD tiene un tamaño de 74x38 mm, lo que permite leer los números sin tener que agacharse, algo muy práctico si la usas recién despertado y con poca luz. Soporta hasta 180 kg y marca variaciones de 100 gramos en 100 gramos, por lo que es bastante sensible para un seguimiento regular. Funciona con dos pilas AAA corrientes, así que no tendrás que volverte loco buscando pilas de botón raras cuando se agoten. Ten en cuenta que, como cualquier báscula digital, necesita estar sobre un suelo firme y liso, si la pones sobre una alfombra o una superficie irregular, la precisión de los sensores puede verse afectada y darte un susto con el peso.
- Capacidad máxima: 180 kg
- Material: Acero inoxidable antihuella
- Dimensiones: 300x300x18 mm
- Graduación: 100 g
- Alimentación: 2 pilas AAA de 1,5V (no incluidas)
- Pantalla: LCD de 74x38 mm
- Funciones: Encendido y apagado automático, aviso de sobrecarga